12.1.07

3 mm de separación

Me chorreaba el corazón, se derretía como miel caliente. Vibraba como el mejor verso recién escrito. Estábamos escuchando nuestra canción y la acompañábamos con besos. Éxtasis en la piel, en los ojos, en el aliento que se perdía, se nos mezclaba en los labios. Nos quedaba una noche y una tarde. Y palabras, como siempre, único recurso ante la distancia que nos volvía a separar.

1 comentario:

Gabriel dijo...

Nos quedaba una noche y una tarde. En el preciso instante en que comenzamos a contar cuánto nos queda, caemos de lleno al abismo. En la cima parecía una distancia-tiempo enorme. Al llegar al piso no pasó un segundo :(