15.8.15

Después de tanto andar...


Después de tanto andar y vivir aquí, allá, con éste, ese y aquel. Después de creer, de ilusionarme, de querer y de amar. Después de tener siempre reservado un asiento para un copiloto, un lugar en mi mesa, un espacio en mi corazón para alguien que no existe, ya no creo en nadie. El amor solo tiene un buen publicista que nos vendió la mentira más grande de la historia. Como esas propagandas de jabones blanqueadores que juran que una mancha de salsa en remera blanca puede eliminarse por completo. Traigo el corazón manchado de grasa, imposible devolverlo a su estado original. Ya no puedo tropezar con más piedras porque la estúpida sería yo. Ya estoy cansada de desentonar en todos lados. Ya me voy a la puta madre que me parió a ver que pasa. Ya me voy con Lupita y mi carácter de mierda y mis libros y mis sentimientos y los años que quedan y el pasado enterrado y las nostalgias en el bolsillo y una cara de pocos amigos, de alma traicionada más de una vez. No me pregunten por qué el silencio y por qué la rabia. Todos llegamos en blanco y nos vamos estropeando por el camino.